Por sus extrañas costumbres sexuales, los bomberos tuvieron que ... - MDZol
Un hombre había estado practicando una variante sexual con un tubo de metal en su pene, pero el objeto quedó atascado y el miembro corría peligro de engangrenarse. Sucedió en Granada, España.
Simón Soriano, sargento de Bomberos de Granada confirmó los hechos cuando del hospital reciben un llamado reclamando ayuda para poder extraer un cilindro de metal que aprisionaba el pene de un hombre de 52 años, con peligro de provocarle una gangrena.
"Preparamos el material que podía servir, las herramientas más pequeñas que teníamos, y nos fuimos para Urgencias. Allí nos encontramos con que la situación era peor de lo que nos imaginamos, por el aspecto que presentaba el pene", explicó Soriano. El principal problema en ese momento es que habían pasado varias horas desde que se produjera el incidente y "había poco tiempo de respuesta".
Al confirmar que sólo había dos opciones, o el corte del tubo o la amputación del pene, y al no poseer los bomberos elementos de precisión para poder cortar el objeto metálico, el sargento recordó que en su domicilio había un taladro de precisión, de los utilizados para artesanías.
En una intervención que duró poco más de dos horas, bomberos y médicos lograron retirar el tubo de dos centímetros de diámetro, una situación por demás delicada, ya que un error de cálculo podría provocar heridas en el órgano sexual o quemaduras.
"Hicimos cortes milimétricos muy lentos y afortunadamente todo salió bien", cerró Soriano.
Un hombre había estado practicando una variante sexual con un tubo de metal en su pene, pero el objeto quedó atascado y el miembro corría peligro de engangrenarse. Sucedió en Granada, España.
"Preparamos el material que podía servir, las herramientas más pequeñas que teníamos, y nos fuimos para Urgencias. Allí nos encontramos con que la situación era peor de lo que nos imaginamos, por el aspecto que presentaba el pene", explicó Soriano. El principal problema en ese momento es que habían pasado varias horas desde que se produjera el incidente y "había poco tiempo de respuesta".
Al confirmar que sólo había dos opciones, o el corte del tubo o la amputación del pene, y al no poseer los bomberos elementos de precisión para poder cortar el objeto metálico, el sargento recordó que en su domicilio había un taladro de precisión, de los utilizados para artesanías.
En una intervención que duró poco más de dos horas, bomberos y médicos lograron retirar el tubo de dos centímetros de diámetro, una situación por demás delicada, ya que un error de cálculo podría provocar heridas en el órgano sexual o quemaduras.
"Hicimos cortes milimétricos muy lentos y afortunadamente todo salió bien", cerró Soriano.